Sobre el proyecto

Cómo nació la idea y qué es PaperClash

“Foldshot” es el nombre de uno de los juegos, pero el proyecto completo al que pertenece se llama PaperClash. Su objetivo es preservar el espíritu de los clásicos juegos escolares de papel y darles una nueva vida en formato digital. Todo empezó con una idea sencilla: si de niños disfrutábamos tanto de estos juegos, ¿por qué no darles una nueva oportunidad, para que también puedan jugarlos los estudiantes de hoy y los adultos que desean revivir algo cálido y familiar?

Recuerdos escolares: cómo jugábamos la versión en papel

El juego nació en nuestra infancia. Lo jugábamos incluso durante las clases: dibujábamos figuras, marcábamos puntos, doblábamos la hoja y discutíamos cada vez si había sido un acierto o no. A veces el punto aparecía justo en el borde de una figura, y entonces comenzaban las discusiones animadas. Aquellas pequeñas disputas nos enseñaron algo importante: acordar las reglas de antemano para que el juego fuera justo y claro. Siempre intentábamos hacer el punto un poco más grueso para que “ocupase más espacio”, y eso también formaba parte de la diversión. Recordamos esos momentos con mucho cariño, y precisamente ellos se convirtieron en la base del futuro proyecto.

Por qué decidimos crear una versión digital

Cuando nació la idea de digitalizar el juego, queríamos conservar la atmósfera de aquellas partidas escolares. La versión digital debía ser justa, precisa y fácil de usar, pero al mismo tiempo mantener la misma calidez que el juego en papel. Queríamos transmitir esa sensación de que cada movimiento es un pequeño duelo y cada fallo es motivo para sonreír. Nuestro deseo era que el juego fuera accesible para todos: niños, adultos, amigos, familias, estudiantes y docentes.

El equipo del proyecto y la contribución de cada uno

El proyecto fue posible gracias a las personas que pusieron en él una parte de sí mismas. El código de Foldshot fue escrito por un profesional extraordinario de Almaty, alguien que comprendió profundamente la mecánica del juego y supo trasladarla al mundo digital. Mi labor consistió principalmente en definir las tareas, elaborar la especificación técnica y realizar las pruebas, pensando en la estrategia óptima para el desarrollo del proyecto. El diseño del logotipo y el concepto gráfico fueron creados por mi hija: su mirada hizo que el juego resultara visualmente cálido y amable, manteniendo el espíritu de la versión en papel. Cada persona aportó algo propio, y eso se siente en cada detalle.

Ningún proyecto nace en soledad. Es fundamental mencionar a la persona sin la cual este juego quizá nunca habría visto la luz: mi querida y comprensiva esposa. Ella apoyó la idea, creyó en el proyecto y aceptó destinar parte del presupuesto familiar para su desarrollo. Fue un paso decisivo que permitió que Foldshot se hiciera realidad. Su confianza me dio la fuerza para llevar todo hasta el final.

Los estudiantes como primeros probadores e inspiración

Mis queridos estudiantes desempeñaron un papel especial. Comentaban ideas, daban observaciones sinceras, proponían mejoras y se convirtieron en los primeros jugadores de la versión digital. Su interés genuino, su entusiasmo y sus emociones sinceras nos ayudaron a comprender que el juego realmente funciona y genera alegría. En gran medida fueron sus ojos brillantes los que nos animaron a seguir adelante con el proyecto.

El futuro del proyecto PaperClash

Foldshot es solo el primer paso. Queremos seguir digitalizando otros juegos escolares que fueron igual de interesantes y significativos. Tenemos muchas ideas y esperamos que PaperClash crezca, evolucione y una a las personas del mismo modo que los sencillos juegos de papel nos unían en la escuela y en casa.

No vemos PaperClash solo como un conjunto de juegos, sino como un espacio donde se conserva la cultura escolar: esa cultura en la que la creatividad, la amistad y el espíritu competitivo se entrelazan de forma natural y ligera. Queremos que los niños de hoy también puedan vivir esas emociones, aunque sea en un formato nuevo. Tal vez en el futuro aparezcan colecciones completas de juegos digitales, torneos, clasificaciones e incluso proyectos conjuntos con docentes que utilicen el componente educativo del proyecto en sus clases. Creemos que este es solo el comienzo de un largo camino, y que aún nos espera mucho por descubrir.

Agradezco de todo corazón a quienes dedicaron su tiempo, sus ideas y su energía a este proyecto, a quienes apoyaron e inspiraron. Gracias a vosotros, PaperClash cobró vida y sigue creciendo.

Andrey V. Mitusov
Fundador del proyecto PaperClash